DIFICULTADES EN LA DEGLUCIÓN/DEGLUCIÓN DISFUNCIONAL

En el post de hoy y en relación al post de MALOS HÁBITOS QUE AFECTAN A NIVEL OROFACIAL EN LA INFANCIA – Centro Julia García vamos a hablar de forma más detallada de la DEGLUCIÓN DISFUNCIONAL, que, como ya hemos mencionado en otras ocasiones, es habitual que no se presente de forma aislada, por lo que, necesariamente, también hablaremos de los trastornos asociados que conforman el cuadro clínico de estos pacientes. 

Cuando hablamos de deglución disfuncional nos referimos a la existencia de dificultades en la deglución alterando significativamente el correcto patrón deglutorio. Dependiendo de cómo sean dichas dificultades podemos diferenciar entre deglución atípica o deglución adaptada.

  • La deglución atípica se caracteriza por un patrón inmaduro en el que las estructuras implicadas en la función no realizan correctamente los movimientos. No existe un cambio de deglución infantil a deglución adulta. Dicha inmadurez viene precedida de la existencia de malos hábitos orofaciales y de la prolongación de hábitos infantiles como el uso del chupete, el uso del biberón o la alimentación en base a triturados, los cuales evitan la maduración y adecuación de la estructuras orofaciales para conseguir una deglución madura(normotípica).
  • Por otro lado, hablamos de deglución adaptada cuando las dificultades en el patrón deglutorio vienen precedida de factores estructurales y/o fisiológicos alterados que afectan directamente a la correcta funcionalidad. Es el caso por ejemplo de pacientes con un frenillo lingual corto o que presentan malformaciones maxilofaciales. 

Para una mayor comprensión hablaremos del patrón normotípico de deglución. Se define como una acción mecánica en la que se encuentran implicadas diferentes estructuras, músculos y nervios que deben trabajar de forma equilibrada y ordenada para poder hablar de una correcta acción. Además, la deglución no ocurre de forma aislada por lo que, cuando hablamos de deglución normal, no solo hablamos de la acción en sí misma, sino también de la respiración y masticación que la acompañan y preceden. 

  • La respiración debe ser nasal, con un patrón costo-diafragmático-abdominal, lo que favorecerá que los músculos y estructuras orofaciales se encuentren en condiciones óptimas para llevar a cabo la acción de deglutir. 
  • En cuanto a la masticación, debe realizarse con boca cerrada y de forma bilateral, lo que ayudará a conseguir la creación de un bolo alimenticio compacto, homogéneo y fácil de deglutir. Además, justo en el momento previo a la deglución, es muy importante la buena colocación del bolo en la cavidad oral, lo que no será posible si no existe un buen trabajo previo de masticación. 

De forma más detallada y teniendo en cuenta las acciones que la preceden vamos a explicar cómo ocurre la deglución (fase 1 o fase bucal):

  1. Tras la correcta creación del bolo, este debe colocarse sobre la lengua, evitando que queden residuos por el resto de la cavidad oral.
  2. Una vez bien ubicado entra en juego la lengua, la posición de la lengua es muy importante para llevar a cabo esta acción, debe colocarse con la punta detrás de los incisivos superiores (rugas palatinas), acompañado del resto de la lengua, que envuelve y encapsula el bolo alimenticio contra el paladar.
  3. Tras conseguir este gesto, el siguiente paso es iniciar la acción, manteniendo la posición anteriormente mencionada, se debe ejercer una fuerza ondulatoria y progresiva, consiguiendo un transporte del bolo por la cavidad oral hacia la orofaringe. 

Cuando este proceso ocurre las piezas dentarias se encuentran en contacto, la mandíbula está estable y además no existe actividad de la musculatura perioral. Esto es importante tenerlo en cuenta para conocer cuál es el patrón incorrecto de la deglución, el cuál puede darse por los siguientes motivos que pueden aparecer aislados o como un conjunto de características:

  • Interposición lingual. 
  • Interposición de labio inferior.
  • Hiperactivación de la musculatura perioral.
  • Sin contracción de maseteros.
  • Movimientos de cabeza para compensar. 
  • Con ruidos. 
  • Con residuos de alimentación. 

Como hemos mencionado anteriormente, la cavidad oral es la encargada de llevar a cabo diferentes funciones orofaciales por lo que es habitual que cuando se encuentre afectada la deglución existan también diferentes trastornos asociados, como os mostramos en el post. De entre todos los trastornos asociados queremos destacar los problemas ortodóncicos, de los cuales hablaremos detalladamente en el siguiente post, relacionándolos con la deglución y la importancia del papel del logopeda en estos casos.

Salvador Borrás, S., & Vincent Rossel, C. (2011). Guía para la reeducación de la deglución atípica y transtornos asociados. Valencia: NauLibres.

Pérez, M. B., Mogollón, P. J. C., & del Río, M. D. C. P. (2010). Guía técnica de intervención logopédica en terapia miofuncional. Síntesis.

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